Tal
vez es que me encuentro en el borde de llegar a los treinta o es que ya por fin
supere la crisis de los 25, pero me he quedado pensando en serio sobre las
cosas que deben de pasar en la etapa de los 20, y así poder iniciar la de
los 30 sin ningún problema. Los mayores dicen que cada etapa de la vida es
maravillosa y que entre más edad vamos teniendo menos ganas de hacer muchas
cosas. Por ejemplo, hay chicas que ya se sienten desesperadas por casarse, o
chicas que aún no saben qué hacer con su existencia, por eso he pensado en esta
lista de 30 cosas, según mi punto de vista. Y qué por qué 30, pues porque son representando aprendizajes para los 30 años.
1.
Compra buena ropa interior
Toda
mujer usa ropa interior con dos finalidades comodidad o sensualidad. Conozco a
amigas que diario usan tanga, o bien a las que usan calzones de abuelita. El
punto aquí es que debemos de encontrar el equilibrio, ya que efectivamente la
ropa interior va por debajo de la ropa, reflejando nuestra personalidad. Así
que mejor encontrar esa ropa interior con la nos sintamos femeninas y cómodas,
pero de buena calidad para que duren y no nos agarren de sorpresa en una noche
de pasión imprevista.
2.
Aprende a prender el boiler
A
menos de que uses un boiler automático, es necesario de todas formas aprender a
prenderlo, porque cuando se acaba el gas hay que volverlo a prender, y sin
darnos cuenta es algo fundamental que siempre nos atamos a alguien para que lo
haga por nosotros.
3.
Haz ejercicio
Es
muy raro que alguien disfrute de verdad hacer ejercicio, nos traumaron desde la
primaria, y reconozco que es rico, pero de verdad no lo hacen porque les guste
sudar y cansarse sin más, sino más bien porque es sano, bajas de peso, conoces
gente, y muchas más. Por lo tanto, debemos ya tenerlo como un hábito y hacer
ejercicio al menos 30 minutos al día, o bien una hora tres veces a la semana. Sé que veinte años después ahora sí nuestro
cuerpo no lo agradecerá.
4.
Come
sanamente
El simple hecho de
comer sano no implica que se tenga que dejar de comer todo aquello rico y
pecaminoso que tiene la comida. Más bien se trata de aprender a combinar el
famoso plato del buen comer, teniendo porciones adecuadas, sin comer hasta que
ya no podamos. Y claro comiendo nuestros gustos culposos una vez a la semana, o
que mejor una vez al mes.
5.
Ten solo sexo
Estamos
en la edad en la que ya se ha pasado por relaciones tormentosas, en las que te
das cuenta que tal vez te llevas mejor con ese chico solo en el sexo, que
ninguno de los dos está preparado para una relación formal, ya que cada quien
por su lado tiene sus proyectos. Y por qué no ser amigos con derechos, aclaro
que para eso es necesario no sentir ya nada por ese chico, o más bien saber muy
bien que solo es sexo, sin ningún futuro. Así que tener un amigo sexual no es
tan malo, siempre y cuando ambos estén de acuerdo.
6.
Usa condón
Cuantas veces no nos hemos
encontrado a ese chico muy lindo, atractivo, que en plena calentura sale con la
brutada de decir “es que no traigo condones, tengo muchos, pero en casa”. Por
Dios eso es mentira, es solo que no está acostumbrado a usarlos, y ceder a no
usar no está bien. Una chica también tiene que tener condones o algún método
anticonceptivo, claro que sí, pero sí él no trae habla de un hombre poco
responsable, él tiene que ser responsable también, tener sexo es de ambos en
todo momento, ya estamos en la edad de saber sobre las consecuencias de no
usarlo.
7.
Arregrate
para ti misma
Es
neta, a esta edad muchas chicas que conozco solo se arreglan cuando desean
atraer al chavo que les gusta y una vez que ya es suyo, o se casan dejan de
arreglarse. Sinceramente eso está padre, que podamos arreglarnos para alguien
en especial, pero también lo es cuando el arreglo es para sentirte bien contigo
misma. Hay que darnos el tiempo de voltear al espejo y ver que esa persona que
vemos en el reflejo es muy atractiva, gustarnos a nosotras mismas. Así que si
uso perfume, vestido y tacones no solo es para ligar.
8.
Planea unas vacaciones
Muchas
veces nos quedamos despiertas imaginando qué rico sería estar ahora mismo en la
playa o en cualquier otro lugar de vacaiones, pero por mil detalles no es
posible. Por lo tanto el simple hecho de planear da a muchas posibilidades,
como un ahorro considerable al comprar por anticipado, y así tener todo bajo
control. Además el hecho de planear implica organizarse, por lo que ya sea en
pareja, en familia, con amigas o hasta sola, aquí el punto es organizar el
tiempo y pasar un buen momento conociendo lugares nuevos, costumbres, viviendo
experiencias maravillosas en otro lugar.
9.
Perdona y deja ir
A
esta edad lo más seguro es que ya hemos sufrido una terrible desilusión
amorosa, dándonos cuenta que esa persona que creímos perfecta no es
precisamente lo que pintábamos. Así que por miedo, por egoísmo, o por mil cosas
no logramos cerrar ese capítulo en nuestra vida, aferrándonos u obsesionándonos
a una persona que no vale la pena, que no merece nuestro tiempo, ni nuestra
atención. Sé que no es fácil dejar atrás tan fácil al indeciso novio de tres
años que al final decidió estudiar otra carrera de seis años, que casarse, o al
que nos prefiere como amiga, sin embargo debemos tomar en cuenta que esos
hombres no eran el correcto. Es difícil entender que no podemos estar con
alguien que no desea estar con nosotras, pero al final una vez que entendemos
que eso no lo podemos controlar, y que no podemos obligar a nadie a que este
con nosotras, es más fácil perdonar y dejar ir. Con el tiempo no olvidaremos a
esa persona, pero sí entenderemos mejor las cosas. Y siempre el que viene es
muy superior.
10. Consulta
especialistas
Nos
encontramos en el momento ideal de planear nuestra vida, y es el momento de
quitarnos de la cabeza tapujos, e ideas tontas sobre los especialistas. Es
importante tener a un médico, ginecóloga, dentista, psicólogo, nutriólogo, y de
más expertos con la finalidad de llevar una vida saludable. Es importante dejar de escuchar a la prima de
una amiga que dice que le paso X o Y situación, todo basado en recomendaciones,
consejos sin fundamentos, y hasta medicándonos, que muchas veces lejos de
ayudarnos nos perjudican más.
11. Ahorra
Lo
admito es lo más difícil de la vida. Cada que cae la quincena corremos a
comprarnos esos zapatos, o ese vestido que vimos la quincena pasada, pero ya no
nos alcanzó por pagar los horrorosos gastos fijos (teléfono, gasolina, luz, toallas,
etc.). Sin embargo, aunque sea 100 de esa quincena, al final de año se verán
reflejados en nuestra cuenta, teniendo la posibilidad de poder hacer grandes
cosas, como viajar, estudiar o bien solo tenerlo en caso de alguna emergencia.
Incluso es mucho mejor poder abrir una cuenta de ahorro con la finalidad de no
tener esa tentación de gastarlo, y dejarlo ahí como si no existiera, así
convirtiendo el ahorro en otro gasto fijo.
12. Invita
a salir a un chico y deja que él pague
Dejémonos
de cuentos, estamos a punto de llegar al tercer escalón y no hagamos, nos gusta
que un hombre pague la cuenta. Y es que conozco a varias chavas que se enojan
cuando esto pasa, y que ellas se sienten independientes, guerreras (según) que
no van a permitir que un hombre las controle con el solo hecho de pagarles la
cuenta del cine o de la comida en una salida. Por Dios, ni es feminismo, ni es
machismo, solo dejémoslo como un acto de caballerosidad, en donde si quiere
azul celeste que le cueste. Un amigo me dijo “siempre deja que un hombre pague,
así sea solo un amigo, porque es la única forma en la que nos sentimos
importantes, y cuando una mujer paga nos hace sentir que en realidad no nos
necesita, solo que siempre déjale en claro cuáles son las intenciones que
tienes con él y no lo uses para que te pague todo”.
13. Arregla
tu cuarto
Es
el momento ideal para aprender a organizar nuestro tiempo y dejar todo en orden
en nuestra habitación o bien en la casa, antes de salir corriendo al trabajo. Además
entre mayor orden y control tengamos en nuestro lugar de descanso reflejo un
mayor orden en nuestra vida. Si bien es tiempo de quitar todo aquello que no
queremos ya, estamos en la etapa para ya saber qué queremos y que no, y esto
aplica desde los muñecos de peluche que te dieron a los seis años el
cumpleaños, hasta ese vestido amarillo que no te pones porque no te queda y ya
paso de moda. Acomoda tus cajones, y barre debajo de la cama.
14. Deja
de publicar todo
Por
Dios, ya paso esa época en la tenías
que publicar todo para llamar la atención, la adolescencia ya quedo muy atrás. –Aquí despertando después de una noche de
pasión. Acabo de tener una noche de sexo intenso. Estoy profundamente
enamorada, bu por lo que están solos. Me compre un vestido de tal talla en tal
tienda. Qué triste es darte cuenta que la persona que se decía tu amiga te
traiciono. Estoy trabajando y me pagan muy bien qué pena por los que no tienen
trabajo. Tengo muchos amigos en Face y ninguno es mi amigo. Que murió García
Marquez por qué tanto alboroto… o sea ese quién es, etc. – Aunque se lea absurdo,
esos posteos son reales y los saque de los perfiles de dos personas que ponen
en evidencia su falta de madurez. Así que ya casi a los treinta leer eso es de
pena ajena. Hay que aprender a publicar lo menos posible, vivir los mejores
momentos sin publicarlo y así dejar de depender de las redes sociales, ya que
llamando la atención de quien sea, agregando como amigo a medio mundo, solo
refleja inseguridad en el mundo real.
15. Tener
una tarjeta de crédito
Las tarjetas de
crédito son siempre satanizadas, ya que son vistas como una deuda permanente o
para personas que tienen mucho dinero. Si bien el mal manejo de las mismas
puede ser un trago amargo, por el contrario el correcto manejo de las mismas
abre la puerta a muchas posibilidades. Muchas de esas opciones es tener un
excelente historial en buro de crédito, y así en el momento de necesitar un
préstamo de cualquier tipo obtenerlo sin mayores complicaciones.
16. Aprender
a decir NO
Conozco
a muchas personas incluso mayores de cuarenta que no saben decir NO, cuando en
realidad lo desean. Sé que esto incluso debería ya de haber quedado desde antes
de entrar a los veinte, pero se dan
muchos casos. El hecho de decir NO a lo que de verdad quieres decir que no es fundamental,
ya que va desde la pareja (tener sexo, salidas, convivir con sus amigos), hasta
un trabajo (aceptar responsabilidades que le corresponden a alguien más), y de
más. Aún es tiempo de poder dejar de hacer cosas que no deseamos sin sentir
culpa, nadie nos puede obligar a nada por satisfacer los deseos de alguien más.
17. Leer
por gusto
En
la escuela algunos maestros dejaban leer dos libros por semestre, con la
finalidad de hacer el hábito, pero lejos de hacerlo dejo como esa mala
experiencia de leer algo que no es de agrado. Si bien México es un país que la
lectura es traducida a los titulares de los periódicos y los chismes de
Facebook, debemos ya de tener en mente que la lectura es ese momento privado de
vivir situaciones en las que posiblemente nunca estaremos, además desarrolla
nuestra mente, claro la ejercita, nos deja cultura y buena ortografía, que
nunca está de más.
18. Cocinar
A
esta edad debe ser ya un hecho que la cocina es nuestra aliada y no al
contrario. Tal vez no es algo sencillo, pero mínimo sí poder preparar lo
básico. Es una vergüenza que aún se ande por la vida preguntando, y menos
cuando tenemos YouTube como nuestro aliado, así que a cocinar se ha dicho.
19. Usa
bloqueador solar
No es un tema
común el uso del bloqueador solar, pero en la época en la que vivimos debemos
de entender que no solo es para cuando se va a la playa, sino es de uso diario.
Así podemos evitar enfermedades en la piel, envejecimiento prematuro y muchas
preocupaciones.
20. Tomar
agua
Haga
calor o frío, nuestro cuerpo necesita hidratarse, y que mejor que con agua
simple, o si de plano no pasa pues con un poco de sabor o bien de frutas. Sin
embargo, he conocido chavas que no toman nada de agua, y solo refresco, por lo
que a esta edad no se notan (tal vez) los estragos de la falta de agua. Siempre
se debe de tener todo en equilibrio y el tema de agua es importante, porque no
es ahogarse con más de dos litros, ni secarse con nada.
21. Alejarse
de amistades toxicas
Dejemos
de fingir que esa amiga en los veinte era nuestra amiga de verdad, cuando al
primer momento no dudo en darnos la espalda y hasta nos humilla. Una amistad es
en las buenas y en las malas, así que no tiene caso estar con una persona que
solo está en la parranda, o que no tiene nuestras mismas metas, y sobre todo
que nos hace menos por mil factores. Es mejor eliminarlas desde ahorita, y no
permitirles que sigan.
22. Sal
a donde quieras SOLA
A
los veinte se puede comenzar a vivir la vida sin estar preocupándose por lo que
los demás digan, o bien necesitar a alguien para no estar sola. La soledad es
algo tan rico que muchas veces es mejor pasar un gran rato a solas que soportar
a quien no deseas solo por querer pasar un momento contigo misma a solas. La
convivencia con nosotras mismas es complicada, pero es delicioso sentarse a
comer en un restaurant sin compañía, o incluso ir al cine. Es el momento de
aprender a disfrutar de nuestra compañía.
23. Invierte
en ropa de calidad
En
la Universidad tenía una compañera que le dijo a una de amigas que su ropa era
de tres pesos, y la verdad es que sí. La ropa de mi amiga sí era de mala
calidad y se notaba, lo peor es que hoy en día su ropa sigue siendo de la misma
calidad de tres pesos. Cuando comenzamos a ganar nuestro propio dinero, es
mejor invertir en ropa de calidad, que no sea vea comprada en cualquier lado, y
no me refiero a comprar de marca reconocida o de diseñador, sino más bien a que
dure, que sea de calidad, y que convine. Aplica igual que tener ropa interior
de calidad, ya que aquí sí se ve, es lo
que lo demás perciben y como te ven te tratan.
24. Llevar
una agenda
Con
pura finalidad de por fin tener en orden nuestra vida, y no es que no nos demos
el lujo de decir “déjame checo mi agenda tan apretada”, sino para no olvidar
citas importantes e insisto llevar orden con eventos como pagar la tenencia, el
seguro del auto, la verificación, la luz, el celular, corte de la tarjeta de
crédito, cita con el dentista y mil eventos más que sociales o laborares.
Además llevar una agenda, implica revisarla y estar al pendiente de todo.
25. Tener
una cartera
Dejar
a tras aquella cartera con gatitos, o con la caricatura favorita, para dar paso
a una formal. Una que de verdad sea una cartera y sea formal, para lo billetes,
tarjetas de presentación, tarjetas de débito y crédito, así como
identificaciones. La cartera da un toque de autoridad, y entre más delgada sea
mejor, por lo que está de más volver a meter las cartitas de las amigas o del
novio, y claro los miles de tickes del año pasado, eso solo da una percepción
de desorden.
26. Aprender
a manejar
Ya
sea que tengas o no un carro, es importante saber manejar un automóvil ya que
si tienes interés en moverte sin depender de nadie, lo cual es lo ideal, es
necesario saber conducir estándar, de nada cuenta si es automático. Además si
ocurre alguna emergencia, que nadie lo desea, puedes estar más que puesta sin
complicaciones, sea el carro que sea. El hecho de saber estándar abre la
posibilidad que manejar hasta un camión de carga o un tráiler (como Lola la
trailera, por qué no), que incluso en muchos trabajos piden indispensable saber
conducir.
27. Aprender
a cambiar las llantas del carro
Ya
que estamos hablando de temas rudos, saber cambiar la llanta del carro es
indispensable, de igual forma si tienes o no carro. Puedes ser fan de Uber y
viajar así, pero por experiencia propia atenerse a un hombre no es lo deseado.
A mí me paso, un día que iba conduciendo con un compañerito de trabajo y amigo.
Íbamos en el relajo rumbo a una cita, cuando de pronto me metí en un mega bache
en una avenida sola y se ponchó la llanta. Traía refacción y herramienta, pero
él de autos no sabe nada de nada (ni manejar), por lo que yo fui la que puso el
gato, quito la llanta y él solo la acomodo asegurándola. En pocas palabras el
hecho de ir con un hombre no quiere decir que él sepa cambiar una llanta, ya
que si hubiera sido él quien manejara, y se ponchara la llanta, de todos modos
no hubiera sabido qué hacer.
28. Caminar
en tacones
Es
la edad en la que ya se tiene que tener dominada la técnica de caminar en
tacones. Lo malo es que aún conozco a una que otra que todavía no soporta y no
da una al caminar con tacones. Caminar en ese par infernal es todo un arte, que
da presencia a una mujer en todo momento, y vamos no me dejaran mentir porque
dan elegancia, formalidad, te ves sexy y es que la postura cambia haciéndonos ver
estéticas. Así que nada de andar en flats con sastre, vestido, ni caminar como
si estuviéramos borrachas.
29. Tener
un AFORE
Recuerdo
cuando un jefe que tuve me regaño porque no tenía ni idea qué era un AFORE, y
menos si tenía o no. La mala experiencia solo quedo en eso, pero por obvias
razones me puse las pilas, cheque si tenía, y en dónde. Tener un AFORE nos da
un poco de seguridad económica en caso de tener alguna dificultad o emergencia,
como perder el trabajo, y claro para el retiro. Por eso ver con quién tenemos y
si no, analizar en dónde es mejor tener nuestra AFORE y que podamos verificar.
30. Ser
emocionalmente independiente
Con
todos los puntos anteriores, quedó más que claro que lo importante antes de
tener los treinta es conocerse a uno mismo, que no importa si ya te casaste o
aún no todavía, y que hay que disfrutar de las cosas, vivir para uno mismo, sin
depender ni de padres, amigos o pareja, emocionalmente hablando. Saber de
antemano que la felicidad no es depender de nada ni de nadie, que cada quien es
libre de hacer lo que quiere, si así lo quiere, teniendo un equilibrio.
Así que si aún te falta algo de mi lista, adelante. Con gusto espero comentarios si crees que falto algo mas dentro de la lista.
-Ncy
Zw 2260




























